DISCURSO DEL SEÑOR VICEPRESIDENTE DE LA REPÚBLICA EN LA INAUGURACIÓN DEL IV EXHIBICIÓN COMERCIAL DE PROVEEDORES DEL SECTOR FLORÍCOLA PROVEFLOR ECUADOR 2011
“Sobre las rosas, Lord Byron decía que encontrar rosas en diciembre eran tan difícil como hallar constancia en el viento. Mis amigos floricultores de Ecuador han logrado desdecir al gran escritor, y aunque la literatura no les agradecerá por eso, el país sí les está reconocido.
Quisiera creen que lo hicieron por románticos. Que un buen día decidieron domar a esa especie que se debate entre la dulzura del pétalo y la sagacidad de la espina, tan pequeña y sin embargo tan incisiva.
Pero sí sé que lo lograron con tenacidad y esfuerzo, y lo cierto es que nuestras rosas tienen un sitial en América, Europa y Asia, y todo gracias al dinamismo de los industriales de las flores que ahora están exportando más de 60 variedades de rosas.
No quiero ser injusto con las otras flores. Rindamos también tributo a las astromelias, los claveles, crisantemos y margaritas; a todas las florescencias de verano, a los señoriales crisantemos y a esas variedades que humildemente se brindan solo para acompañar, servir de fondo o rellenar.
Tengo entendido que la labora que ustedes están realizando ha alcanzado un nivel tan interesante en el mundo de las flores de corte, que los expertos han decidido venir a conocerlas en su lugar de origen.
Por ello, y como no podía ser de otra manera, tratándose de los dinámicos floricultores, ahora ya son motivo de atracción turística y para sorpresa de no pocos, motivo también de creación gastronómica.
El planeta y empieza a deleitarse con los pétalos de rosa como el nuevo ingrediente del moderno sibaritismo. Felicitaciones queridos amigos, encontrar un atractivo más del Ecuador para el mundo, y hacer de él un polo de desarrollo para el país es una labor ejemplar.
La suya es una bella industria. He seguido de cerca su inclinación por la responsabilidad social y sé los esfuerzos innovadores que están realizando por incluir a la comunidad, y a las personas con discapacidad en su quehacer.
Ese es otro aspecto que sus colegas deben aprender y replicar.
Una vez más queda comprobado que las empresas cuya misión tiene un rostro humano, crecen y prosperan por la recompensa personal y corporativa que trae el ejercicio de la solidaridad.
Hoy se bautiza una nueva rosa con el nombre de mi esposa. Yo no sé de flores, pero sí de Rocíos.
Por eso, no les será extraño que recuerde inmediatamente lo que decía Saint Exupéru respecto de la rosa de la obra El Principito: “Cada uno es responsable de su rosa, porque es la más importante entre todas, la única, aquella que abrigamos y cuidamos”.
Recibí una descripción de Rocío: “Es una variedad de té, caracterizada por su hermoso tono rosado delicado, de apertura exótica. Tiene un botón de alrededor de 6 centímetros y un tallo de 70, enmarcado en un follaje verde oscuro brillante”.
No están muy lejos de la verdad (aunque mi Rocío es un poquito más alta que eso).
Gracias por este gesto; no sé si me guste mucho que la corten o la pongan a decorar todas las casas del mundo; pero sí la usan los que aman para seducir, los que sufren para perdonar y los que viven para alegrar a otros, estarán replicando su esencia, que es invisible a los ojos.
Vaya mi agradecimiento, no tanto por el nuevo nombre cuanto por todo lo que están haciendo por colocar al Ecuador en el sitial que merece.
Cuenten con todo nuestro apoyo como Gobierno y como amigos.
La suya es una bella tarea que, además, incluye a todos los hermanos sin distinción de capacidades.
Si manos ecuatorianas la hacen, manos ecuatorianas la deben proteger
Señoras, señoras