DISCURSO DEL SEÑOR VICEPRESIDENTE EN LA ENTREGA DE RECONOCIMIENTOS FEDEXPOR

Quito, martes 9 de mayo de 2011

“Gracias por haberme invitado a esta primera versión del Premio Nacional al Exportador PremioExpor 2011, como el máximo reconocimiento que se entrega anualmente a las empresas exportadoras ecuatorianas.

De verdad que para mí esto es muy importante porque estoy empeñado en vigorizar en el país una cultura del reconocimiento. Si tuviéramos más abrazos que agradecen, más manos que aplauden o más frases que edifican, estoy seguro de que los éxitos serían mayores.

Porque lo que hay que premiar es el esfuerzo, pues el esfuerzo puesto es lo que garantiza la victoria. Ruskin decía que “La calidad nunca es un accidente; siempre es el resultado de un esfuerzo de la inteligencia.”

Hay aquí caras conocidas porque han sido mis colegas, pues yo también soy empresario (sólo estoy en “comisión de servicios” en el gobierno), y quiero expresarles la importancia que tiene para el país el desarrollo empresarial, de manera especial el exportador.

Cuando una empresa confía en que su producto se va a ubicar bien en el exterior, es porque está orgullosa de su país. Ese orgullo de pertenencia es primordial en la autoestima de un ser humano, pero – cuando alcanza niveles empresariales – es motor de desarrollo.

Y, finalmente, quiero hablar de la pequeña y mediana empresa más bella que tiene un país que es la familia. Grandes emprendimientos del Ecuador nacieron como un negocio familiar que fue creciendo con tesón y constancia.

Estos tres factores: el esfuerzo, el orgullo de pertenencia y el trabajo solidario, son los que han animado a las tres empresas cuya premiación hoy tengo el honor de entregar en la Categoría Pequeña Empresa Exportadora de Bienes.

El Tercer Lugar le corresponde a INDUSTRIA LOJANA DE ESPECERIAS ILEC.A. Supe que se inició en la calle Mercadillo y Bernardo Valdiviezo en Loja, hace más de 40 años. Ahí, según me han dicho los vecinos, la familia Godoy tenía una tienda en la que vendían una mezcla de especerías que luego adquirió el nombre de Sabora, y que es ahora elemento indispensable en la rica gastronomía lojana. Luego industrializaron algunos aliños y la más preciada de las bebidas del Sur (veinte ingredientes entre raíces, hierbas, y flores) como es la horchata lojana. Durante algunas décadas, fue la única empresa exitosa de Loja y, ahora que han “triunfado en el exterior”, dicen las buenas lenguas que se ha diversificado hasta contar con una Cooperativa de Ahorro y Crédito que respalda proyectos productivos en la región y que tiene más de 150.00 socios. ¡Felicitaciones!

El Segundo Lugar es para INALPROCES S.A. Con ese nombre no reconoceríamos a las fundas preciosamente diseñadas y que llevan el nombre de KIWA. Esta es una bella historia: hace cerca de 4 años, una pareja joven: Martin y Nataly Acosta, vinieron con un pequeño capital generado en Estados Unidos y empezaron a buscar en donde invertir. Escogieron a esta empresa y, de manera vertiginosa, en este corto tiempo ¡lograron posicionar tubérculos nativos del Ecuador en los mejore banquetes del mundo! Si no los ha probado, déjenme recomendarles las yucas, remolachas, camotes y papas fritas que tiene una hermosa y apetitosa apariencia. ¡Enhorabuena para esta empresa que creyó en la iniciativa de jóvenes en busca de la excelencia!

Y el Primer Lugar es para PAMAR Y COMPAÑÍA que exporta uno de nuestros productos más reconocidos (y que debería tener denominación de origen) como es el sombrero de paja toquilla. Cuando de artesanías se trata, tenemos que recordar insistentemente que, detrás de cada producto, hay mucha historia y calidez. Hay una tradición, hay varias manos para obtener el material, procesarlo, diseñar, tejer, darle acabados, empacar y vender. Y en este caso, más meritorio aún, pues se los realiza en Cuenca, lejos del origen de la tradición como es Manabí. Igualmente, he sabido de esos sombreros – que tan bien se ha colocado – son frutos de la habilidad de un grupo familiar que los realiza por más de tres generaciones. Merecido reconocimiento y aplauso a quienes mantienen las tradiciones con orgullo u las muestran en el mundo con calidad.

Gandhi decía “Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.”

Hoy estamos aplaudiendo el esfuerzo de las empresas y de Fedexpor. La recompensa la tiene a diario con la satisfacción de sus clientes y el reconocimiento de sus colegas.

Pero la victoria completa es para el país, porque ustedes le están dando el sitial que la historia le tenía deparado

Señoras, señores”.